La misteriosa desaparición del pequeño Lian Gael Flores Soraire ha conmocionado a la localidad cordobesa de Ballesteros Sud. A cuatro días de su desaparición, las intensas labores de búsqueda no han logrado arrojar resultados concretos, aumentando la preocupación de la familia y de toda la comunidad.
Desde los primeros momentos en los que se constató que Lian no se encontraba con sus hermanos en el lugar donde solían jugar mientras sus padres descansaban, se desplegó un operativo de búsqueda que ya cuenta con más de 340 efectivos de distintas fuerzas de seguridad. En estos operativos colaboran drones, helicópteros, caballos y perros rastreadores, todos ellos comprometidos en la ardua tarea de rastrear cualquier pista que pueda conducir al paradero del niño.
Esta investigación ha movilizado incluso a la fiscalía de Bell Ville, dirigida por Isabel María Reyna, quien trabaja junto al fiscal general de Córdoba, Juan Manuel Delgado. Entre las preocupaciones generales, circulan diversos rumores y conjeturas, pero hasta el momento no se ha difundido oficialmente ninguna hipótesis concreta.
El alerta Sofía, mecanismo nacional para casos de desaparición de menores, fue activado inmediatamente y sintonizó los esfuerzos locales con las iniciativas globales representadas por Interpol y la organización Missing Children, ampliando así de manera crucial el alcance de la búsqueda más allá de las fronteras argentinas.
Lian, un niño de sólo tres años, es el quinto de seis hermanos en una familia que ha labrado su destino en las afueras de Ballesteros Sud tras emigrar de Bolivia hace tres años. Su padre, Elías Flores, expresa su impotencia ante esta tragedia que ha transformado su vida de rutina en una situación de pesadumbre y preocupación constante. La comunidad de fabricantes de ladrillos se encuentra conmocionada, cada vecino y voluntario aporta su esfuerzo y solidaridad en el intento de buscar respuestas ante la inesperada ausencia de Lian.
Las posteriores agravantes que dificulta el caso son las condiciones climáticas adversas que anunció el Servicio Meteorológico Nacional. Las lluvias y tormentas borran potenciales pistas y alteran el terreno, complicando así los procedimientos de los perros rastreadores y otros medios de búsqueda.
A medida que el tiempo transcurre, la angustia de la familia de Lian aumenta significativamente. No obstante, el resto de la comunidad de Ballesteros Sud, incluidas las autoridades provinciales, no desfallecen en un esfuerzo incesante que resulta vital para mantener viva la esperanza de hallar al pequeño Lian sano y salvo.
FUENTE: NoticiasNet